Los riesgos climáticos y relacionados con la naturaleza ya forman parte de las decisiones estratégicas, financieras y de inversión que supervisan los consejos de administración. Sin embargo, en América Latina aún existen dudas sobre cómo se traducen estos riesgos en los deberes de diligencia y lealtad de los consejeros.
Este fue el tema central del webinar “Navegando los deberes del director en un mundo en evolución: perspectivas legales y comerciales en Iberoamérica”, organizado con la participación de Chapter Zero México, Chile y Brasil, y el apoyo de Chapter Zero Alliance y la Commonwealth Climate and Law Initiative.
El encuentro reunió a Ana Luci Grizzi, consejera independiente y especialista en gobernanza climática y de capital natural; Dina Mex, directora ejecutiva de Kolibri y consejera en empresas familiares; y Armando Ascencio, director de Estrategia e Innovación de la división de centros comerciales de Grupo FRISA, consejero independiente y revisor del capítulo mexicano del Directors’ Duties Navigator.
Del reporte a la toma de decisiones
La conversación partió de una premisa: ya no está en discusión si el clima debe formar parte de la agenda del consejo. La pregunta es qué deben hacer concretamente los consejeros para cumplir con sus responsabilidades al aprobar estrategias, inversiones, objetivos de sostenibilidad e información corporativa.
La incorporación de los estándares IFRS S1 y S2 en distintos países está llevando la información climática del reporte de sostenibilidad al ámbito financiero. Esto aumenta la responsabilidad de los consejos, aunque todavía exista poca jurisprudencia regional que permita definir con precisión cuándo una omisión puede convertirse en incumplimiento.
El Directors’ Duties Navigator no crea nuevas obligaciones legales, sino que ayuda a comprender cómo evolucionan los deberes de los consejeros frente a los riesgos climáticos y de naturaleza en distintas jurisdicciones.
No basta con identificar el riesgo
Uno de los mensajes principales fue que un consejo puede equivocarse de buena fe sin incumplir necesariamente sus deberes. La diferencia está en el proceso: haber solicitado información suficiente, evaluado los riesgos, recurrido a expertos y documentado la decisión.
El problema surge cuando el consejo conoce un riesgo material y decide ignorarlo. Por ello, no basta con aprobar una matriz de riesgos una vez al año. Los consejeros deben definir responsables, establecer mecanismos de seguimiento y considerar estos factores en las decisiones de estrategia y asignación de capital.
Dina Mex destacó que muchos consejos todavía concentran sus esfuerzos en la divulgación, cuando el verdadero reto consiste en analizar escenarios futuros. Compartió ejemplos del sector hídrico y agrícola en Chile, donde inversiones realizadas con visión de largo plazo permitieron responder a la escasez de agua y proteger la continuidad del negocio.
La perspectiva de México
Armando Ascencio señaló que, a pesar de la reacción negativa que se observa en algunos mercados frente a los criterios ESG, las empresas continúan incorporando estos asuntos en sus agendas.
En los próximos tres a cinco años, anticipó un aumento de consejeros especializados y una mayor presión de inversionistas y financiadores para conocer cómo se gestionan los riesgos climáticos.
También destacó la importancia de la capacitación continua. Realizar dos o tres sesiones anuales permite que los consejeros comprendan mejor estos riesgos, formulen preguntas más relevantes y vinculen la sostenibilidad con las decisiones centrales del negocio.
Integrar clima y naturaleza
La conversación concluyó que la naturaleza debe incorporarse a los mismos procesos de gobernanza utilizados para el clima. El agua, los suelos, la biodiversidad y los ecosistemas no deben analizarse como temas aislados, sino como dependencias y riesgos que pueden afectar la operación, el financiamiento y el valor de las empresas.
La principal conclusión fue clara: la mejor protección para un consejero es una gobernanza sólida, basada en información confiable, preguntas adecuadas, decisiones documentadas y una visión de largo plazo.

