Hay momentos en los que ciertos temas dejan de pertenecer a un área específica de la empresa y comienzan a redefinir la conversación estratégica completa. Eso es exactamente lo que está ocurriendo con el cambio climático y los riesgos asociados a la naturaleza.
La segunda edición de Diálogos de Consejo Chapter Zero México 2026 reunió a más de 70 consejeras, consejeros y directores generales para discutir cómo integrar estos desafíos en la toma de decisiones empresariales desde el más alto nivel. El encuentro contó con la participación de María Teresa Arnal, consejera independiente en Orbia, Walmart, Sigma y Millicom; Agustín Coppel, presidente de Grupo Coppel; y Máximo Vedoya, CEO de Ternium, quienes compartieron experiencias concretas sobre cómo incorporar la gobernanza climática en la estrategia de negocio.
La conversación dejó cinco lecciones particularmente relevantes para cualquier Consejo de administración:
1. El cambio climático dejó de ser un tema reputacional. Durante años, muchas empresas abordaron el clima desde una lógica de cumplimiento regulatorio; esa etapa terminó. Hoy, los riesgos climáticos y de naturaleza impactan directamente cadenas de suministro, costos operativos, disponibilidad de recursos, infraestructura crítica y estabilidad financiera. El Foro Económico Mundial estima que estos riesgos podrían generar pérdidas de hasta 610 mil millones de dólares anuales hacia 2035. En México, los efectos ya son tangibles, pues la degradación ambiental representa costos equivalentes al 4.3% del PIB y los fenómenos climáticos extremos generan pérdidas cercanas a 46 mil millones de pesos anuales. El cambio climático no es un tema de reputación corporativa, sino una variable estratégica que afecta resiliencia, competitividad y estabilidad empresarial.
2. La gobernanza climática empieza en el consejo, no en la operación. Uno de los consensos más relevantes del encuentro fue que los riesgos climáticos no pueden permanecer aislados en áreas técnicas o de ESG; deben integrarse al núcleo de la estrategia corporativa. Los Principios Guía para Gobernanza Climática y para la Naturaleza presentados este año por la Chapter Zero Alliance y el Foro Económico Mundial parten justamente de esa premisa, y es que los Consejos tienen la responsabilidad fiduciaria de supervisar cómo los riesgos y oportunidades climáticas afectan el desempeño financiero y las perspectivas de largo plazo de las empresas. Aquello que no llega al Consejo difícilmente transforma el modelo de negocio.
3. La tecnología será un habilitador central de la gobernanza climática. De acuerdo con el Manufacturing and Supply Chain Readiness Navigator, el 74 % de los líderes considera que la resiliencia es un motor de crecimiento, no una forma de gestionar el riesgo. En ese sentido, la complejidad de los riesgos climáticos obliga a las empresas a desarrollar mejores capacidades de medición, análisis y anticipación. Ahí es donde la tecnología y la inteligencia artificial comienzan a jugar un papel decisivo. Desde trazabilidad en cadenas de suministro hasta modelación de riesgos físicos, análisis predictivo y eficiencia operativa, la tecnología se está convirtiendo en una herramienta crítica para los negocios.
4. Incluso las industrias intensivas están redefiniendo su futuro. La conversación mostró que incluso industrias intensivas están avanzando hacia estrategias de descarbonización vinculadas a competitividad, innovación y fortalecimiento de cadenas de suministro. Las tendencias se están desplazando hacia qué empresas serán capaces de adaptarse más rápido y construir resiliencia. Las empresas de sectores con un alto consumo energético que no logren descarbonizarse se enfrentan a riesgos de transición; tan solo la tarificación del carbono podría reducir las utilidades de estas industrias hasta en un 50 % para 2030.
5. La transición climática es una agenda de crecimiento. Quizá la conclusión más importante de Diálogos de Consejo 2026 es que la gobernanza climática no debe entenderse únicamente desde el riesgo. También representa una oportunidad estratégica, tal como lo miran tres de cada cuatro líderes empresariales que consideran que invertir en resiliencia ante el cambio climático impulsa crecimiento. La transición hacia una economía baja en carbono está acelerando innovación tecnológica, nuevos modelos de negocio, eficiencia energética y rediseño de cadenas, productos y servicios. Las empresas que desarrollen capacidades para anticipar estos cambios tendrán ventajas competitivas importantes frente a quienes continúen abordando el tema como un asunto secundario.
Jimena Marván, Directora Ejecutiva de Chapter Zero México

